sábado, 14 de marzo de 2009

Una canción contra las bodas infantiles



Esta es una canción de Gosaye Tesfaye en la que se aborda el problema de las bodas de niñas, que todavía se practican en algunas zonas rurales de Etiopia pese a estar prohibidas por la ley. Al comienzo de la canción la niña que va a ser casada se lamenta de que a ella se le acaba la infancia antes de tiempo y al becerro que le habla le dice que él también va a ser sacrificado demasiado pronto.

Lo que se escucha de fondo es una canción tradicional etíope que se canta en las bodas.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Una película: Journey to Lasta



Hace unos días vimos Journey to Lasta, una película de la que teníamos referencia hace tiempo por el videoclip que ilustra esta entrada y que compramos por Internet. Es la historia de un grupo de amigos etíopes, emigrantes en Estados Unidos, que tratan de abrirse camino en la vida a través de la música.
La película habla del mundo de la diáspora, de la nostalgia de lo que se dejó atrás, de la superación, de música, de las raíces, del reggae, del éxito, del fracaso. El grupo, que recibe el nombre de Lasta de las montañas de belleza espectacular que rodean Lalibela, finalmente tiene éxito. Hablan en inglés y en amariña, pero aunque te cueste seguir los diálogos, la historia se comprende y la música, ya sabes, es el lenguaje universal.
Tekur set es el título en amariña de la canción con la que compiten en el concurso, la misma del videoclip. La traducción es Mujer negra.

domingo, 8 de marzo de 2009

En el mercado de ropa tradicional de Addis

Venta de ropa tradicional. Addis Abeba (Etiopía)

Era la segunda vez que íbamos al mercado de ropa tradicional que hay justo donde comienza la subida al monte Entoto. La primera vez fuimos para comprarle un gabí a la abuela de Thomy. Esta vez queríamos comprar para nosotros la ropa con la que íbamos a celebrar al día siguiente el Enkutatash, la fiesta del Año Nuevo etíope. Estábamos los cinco y nos acompañaban Abraham y Tamiru, que esta vez traía con él a Tariku y a Yonas.

El mercado flanquea la carretera del Entoto, justo antes de comenzar el tramo más empinado y zigzagueante. A la izquierda hay un recinto organizado en pequeñas calles en cuadrícula donde están las tiendas en las que se venden toda clase de prendas tradicionales. Buscábamos, entre otras cosas, un abesha kamis, uno de esos trajes largos de algodón blanco bordados con formas geométricas y colores brillantes.

Era el 10 de septiembre, el último día del año 2001 del calendario que rige en Etiopía. Las tiendas de ropas, a cuyas puertas había hombres cosiendo a máquina, chicas midiendo piezas de tela y mujeres pespunteando los remates, compartían ese día el espacio con niños que vendían gallinas, ancianos con cajas de huevos y un chaval cargando con un cordero a hombros siguiendo los pasos de una mujer mayor de aspecto severo. Al fondo del recinto, en una explanada cubierta con un tejado de chapas había más gallinas, más corderos y ramilletes de adai abeba, la pequeña flor amarilla del Año Nuevo. Y mendigos. Y una mujer con un bebé a la espalda intentado vender unas pocas hortalizas metidas en un barreño de plástico de color naranja.

Entramos y salimos en muchas tiendas antes de comprar lo que queríamos. Tamiru tomaba la delantera. El diálogo era escueto, casi sin palabras. Preguntaba el precio; el vendedor responde, y nuestro amigo replica sólo con un gesto. “¿Tú estás loco o me has visto cara de faranyi?”. Y los dos faranyis que formámos parte del grupo lo seguimos hasta el siguiente puesto, que como todos estaba tan lleno de mercancía que apenas queda el espacio justo para que comprador y vendedor cierren el trato.

La calle, como casi todas las de Addis Abeba, estaba abarrotada de coches y humos, de taxis cargados de forma imposible, de animales y gente caminando de arriba abajo. Ese día estaba mucho más concurrida que el anterior. La gente apuraba las compras para despedir el año con la fiesta del chibo -unos haces de leña delgada y larga que se queman en todas las casas de la ciudad- y para recibir el nuevo con un banquete especial.

Empieza a llover y un hombre con el pantalón metido por dentro de una botas de goma verde se apresura para poner a resguardo el gallo que intenta vender. Lo expone haciendo equilibrio sobre una vara apoyada en un montón de ketema, las hierbas con las que se alfombra la estancia de la casa en la que se recibe a los invitados en los días de fiesta.

Escampa. Seguimos buscando y Tamiru regatea por nosotros. En los puestos alineados sobre la acera del otro lado de la calle también se venden netelas, abesha kemis, las casacas con cruces ortodoxas bordadas sobre la pechera, zapatos blancos... Hay bisutería, artesanía –las yebenás, cafeteras de cerámina negra, juegos de pequeñas tazas sin asa- y muchas camisetas con todo tipo de simbología: los emperadores Teowodros, Menelik y Haile Selassie, el león de Judá, los rastas y muchas adaptaciones de la iconografía religiosa.

En uno de esos puestos estaba, casi camuflada entre los mantos blancos, las camisetas y otras prendas, la chica de la foto. Entre puntada y puntada atiende a los clientes y ajusta los precios. Al final compramos bastante bien, quizás un término medio entre el abseha price y el faranyi price. Al día siguiente celebramos con la familia de Kolfe Keranyo la fiesta de Enkutatash, que marca el comienzo del año y, según la leyenda, el retorno de la reina de Saba tras su visita al sabio Salomón.

viernes, 6 de marzo de 2009

La sonrisa etíope de Pepe Rubianes

Para ver el vídeo de promoción del espectáculo, pincha aquí

El domingo pasado, en medio de la vorágine electoral, nos llegó la noticia de la muerte del actor y director teatral Pepe Rubianes. Y no queremos dejar pasar la ocasión de recordar aquí al cómico galego-catalán, porque también él tuvo una estrecha e intensa relación con Etiopía.

Su último espectáculo, La sonrisa etíope, es producto de una larga estancia en el país. Después de mucho tiempo de monólogos y representaciones en solitario, subió con él al escenario a cinco bailarinas etíopes.

El dvd del espectáculo, puedes comprarlo aquí.


miércoles, 4 de marzo de 2009

Gastronomía etíope en Madrid

Hace aproximadamente 14 años que una familia etíope se instaló en Madrid y comenzó a regentar el bar restaurante La Costa de Cantabria en el barrio de Prosperidad, concretamente en la calle Suero de Quiñones nº3, muy cerca de la popular plaza de Prosperidad. Para llegar en metro hay que coger la línea 4 y salir en Prosperidad.
Cuando regresamos de Etiopía en septiembre del 2008 fuimos a visitarlo y pudimos charlar con Shemsia, que junto con Tsega, su socia, se encarga de elaborar con tiempo, mimo y profesionalidad los platos tradicionales de su país, que es el nuestro.
Primero entró nuestra hija Misiker y se acercó a Shemsia que estaba sentada en la barra después de una larga jornada de trabajo y le dijo en amariña "hola, acabo de llegar de Etiopía con mi familia, ¿tú eres etíope?", Shemsia se quedó perpleja al ver que una niña de 12 años entraba en su local a las 23 horas hablándole en su lengua materna y enseguida reaccionó dándole un abrazo. A continuación entramos el resto de la familia con nuestra querida amiga Sole, vecina del barrio y nueva adepta a la cultura etíope. Le contamos a Shemsia que veníamos de celebrar el nuevo año etíope en Addis Abeba, los viajes que hicimos por el país y su emoción fue creciendo hasta saltársele las lágrimas porque a ella también le hubiese gustado poder celebrar el año nuevo en su tierra y porque oír su idioma tan lejos de ella le hizo aflorar la nostalgia. La dureza de la emigración se plasmó en una escena muy entrañable aderezada por la alegría de comprobar que una niña etíope adoptada en España mantenía su cultura, su idioma y el vínculo con la tierra que le dio la vida y enmarcó sus primeros diez años de andadura en este mundo. Shemsia y Misiker se abrazaron y lloraron juntas la lejanía de Etiopía, contagiados, todos nos emocionamos, incluida nuestra amiga Sole que sin tener hijos etíopes ni haber estado nunca allí, percibió perfectamente el dolor que causa el dejar atrás tus orígenes ya sea por razones económicas como por adopción.

Para animar el encuentro le hablamos de nuestro blog como medio de dar a conocer Etiopía, promocionarla, de hacerla visible para el resto del mundo y por eso hoy os invitamos a que visitéis a Shemsia y a Tsega para que podáis degustar esos platos tan peculiares cocinados lentamente y les déis el arropamiento, el calor que no les da el lejano sol de Etiopía.

La costa de Cantabria no es en su aspecto un bar restaurante etíope, pero sí en sus fogones y en quienes lo regentan por eso hay que llamar al teléfono 915 645 145 con dos dias de antelación como mínimo, para reservar y encargar que te elaboren comida etíope, porque como dice Shemsia "yo cocino como las abuelas, con tiempo y mimo".

lunes, 23 de febrero de 2009

Teddy Afro: sentencia reducida

No nos queda estos días mucho tiempo para el blog, pero hacemos un hueco para contaros que la sentencia por la que se condenó a Teddy Afro a seis años de cárcel ha sido reducida a dos. La apelación ante la Corte Suprema ha sido parcialmente favorable para el cantante, encarcelado hace casi un año por la muerte de un vagabundo que fue atropellado en una calle de Addis Abeba. Los diez meses que Teddy lleva en la prisión de Kaliti ya le cuentan como tiempo de condena.

viernes, 20 de febrero de 2009

La Historia de Etiopía, de Pedro Páez, en español


Buenas noticias, ayer se presentó en Madrid la primera traducción al español del libro Historia de Etiopía de Pedro Páez, escrito a principios del siglo XVII por este jesuíta español que fue el primer occidental en ver el nacimiento del Nilo Azul. El original, escrito en portugués, se encuentra en la Biblioteca universitaria de Braga (Portugal). En otra Universidad portuguesa, en la de Coimbra, cuya fachada se ve en la foto, estudió el jesuita Pedro Páez, y allí se conservan ediciones posteriores de la Historia de Etiopía. Allí estuvimos en agosto del 2007 y quisimos retratarla porque inicialmente pensamos que era donde se guardaba el original y, en todo caso, porque sabíamos que aquel lugar tenía una conexión directa con la tierra que alumbró nuestras vidas.

En la presentación se encontraba Javier Reverte autor del libro Dios, el diablo y la aventura, gracias al cual pudimos conocer las hazañas, la vida y la gran influencia de Pedro Páez en la Etiopía del siglo XVII. Siempre nos pareció que este personaje histórico era demasiado desconocido y que existía una deuda de reconocimiento a su vida, en parte saldada por el libro de Reverte y ahora por esta traducción al español que nos permitirá conocer en primera persona y desde una visión periodística exenta de valoraciones, los mitos, las costumbres, la historia e incluso datos de la naturaleza de la Etiopía de aquella época.

Historia de Etiopía de Pedro Páez lo edita la Fundación El legado andalusí.

jueves, 12 de febrero de 2009

Otro videoclip de Zeritu



Hemos encontrado otro videoclip de una actuación de Zeritu Kebede, una de las más populares cantantes de la nueva generación de músicos etíopes. Esto no es un programa de radio, pero nos apetece dedicársela a nuestro amigo Indy, de los Valeixan`s, que sabemos que le va a gustar.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Noche de Timkat en Lalibela

Para ver el diaporama de la BBC pincha aquí

Hace unos días colgamos un vídeo sobre la celebración en Gondar del Timkat (la Epifanía etíope). Hoy hemos encontrado (vía Addis Journal, una vez más), este diaporama que publica la BBC. Es obra del fotógrafo Karoki Lewis y retrata una jornada completa, con su noche incluida, de festejo del Timkat en la iglesia de Santa María, en Lalibela.

martes, 3 de febrero de 2009

Reportaje de Luis Goytisolo sobre Etiopía

Para ver el documental pincha aquí

El escritor Luis Goytisolo es el autor del reportaje sobre Etiopía que La2 de Televisión Española emitió el pasado domingo. El documental es la última entrega de la serie sobre el Índico, por eso el reportaje comienza en Yibuti, el pequeño país que se ha convertido en la actual salida de Etiopía al mar (desde la independiencia de Eritrea), y donde termina la única vía ferrea etíope, que comienza en La Gare, al final de la avenida Churchill, en Addis Abeba. Además, Yibuti es el principal enlace en las rutas comerciales marítimas entre el Mediterráneo y el Índico, y en esas rutas, los reinos abisinios fueron una auténtica potencia en tiempos pasados.
Tis Isat, Bahar Dar, Lalibela, Gondar, Addis Abeba y Arba Minch son los lugares por los que viaja Goytisolo para abordar la historia y el presente de Etiopía.