martes, 29 de diciembre de 2009

Etíopes



De las más de 2.500 fotos de Etiopía que tenemos en flickr.com hemos hecho una selección de retratos de gente de Etiopía, realizados a lo largo de cuatro años en lugares como Addis Abeba, Dessie, Lalibela, Gondar, Bahar Dar, Tis Isat, Axum, Shashemane o Awasa.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Nuevas normas de tráfico en Addis Abeba

Ya sabéis que el tráfico en Addis Abeba es de locos. Si ya has circulado por sus calles, habrás echado de menos un cinturón de seguridad (al menos para los niños), habrás deseado que el conductor hubiese olvidado el móvil en casa, te habrás preguntado si los semáforos, las líneas continuas y los pasos de cebra tienen la misma utilidad que las papeleras de tu oficina (el lugar alrededor del cual se tiran los papeles), habrás cruzado los dedos mirando al cuentakilómetros mientras los peatones cruzan la autovía de circunvalación como si fuese una calle peatonal, te habrás dado cuenta de la relatividad de las normas de preferencia en los cruces y de la prohibición de hacer giros de 180º en una avenida atestada de coches ruidosos y humeantes, guardias sobrepasados y conductores jurando en oromiña.

Accidente en Asmara Road (Addis Abeba)
Accidente de tráfico en Asmara Road

Bueno, pues acaban de entrar en vigor unas nuevas normas de tráfico en la capipal, según anunciaba esta semana el Addis Fortune. Los cinturones son obligatorios, no se puede hablar por el móvil ni ver películas mientras se conduce, debe cruzarse en los pasos de peatones y no está permitido saltarse las medianas de la Ring Road, prohibido el alcohol y las drogas (¿también el kchat?) y tampoco se puede comprar o dar linosma en los semáforos.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Melkam Guená y Feliz 2010

Este portal de Belén etíope lo encontramos a principios de agosto en algún lugar de la carretera que une Addis Abeba y Dessie.

Actualizando: No te pierdas este Cuento de Navidad (para niños), en tarike.org


martes, 22 de diciembre de 2009

Cambio climático: la deforestación de Etiopía

Suelo degradado (Etiopía)

Terminó casi en fiasco la Cumbre del Clima de Copenhague a la que el primer ministro de Etiopía, Meles Zenawy, llevó la representación de parte de los países africanos. A Meles le tocó poner sobre la mesa la resistencia de los países empobrecidos a un acuerdo que les hiciese pagar los platos rotos por los países industrializados, aunque finalmente se aceptó un compromiso de mínimos. Meles, que recibió críticas de algunos activistas y políticos del continente, dijo en su discurso que África volvería a llegarse la peor parte de la falta de acuerdo y puso el énfasis en la reclamación de un fondo especial financiado por los países ricos para que los pobres puedan hacer frente a las medidas contra el cambio climático.
Ya antes de partir a Dinamarca había publicado un artículo en el que subrayaba la enorme y doble injusticia para África: padece los efectos de un cambio climático que no contribuyó a generar y además se le imponen restricciones para el futuro. En el artículo, titulado África en riesgo, concluía que no se podía creer que los ciudadanos de los países ricos admitiesen la injusticia de que sus gobiernos saliesen al recate de los bancos y no aportasen ayuda para que los países pobres pudiesen hacer frente a las consecuencias del cambio climático.
Meles Zenawy abordó un asunto clave para las economías y la regeneración ambiental de muchos países africanos: la reforestación. La carencia y carestía de otros carburantes supone que hasta el 80% del combustible doméstico consumido en países como Etiopía proceda de los bosques, lo que impide la regeneración del arbolado y empobrece el suelo. Un círculo letal que acaba con las tierras de labradío, desborda los ríos cuando no hay sequía, mata ganado y arruina cosechas. Consecuencia: hambre.
Las dos imágenes con las que ilustramos este post las hemos tomado el verano pasado en un viaje entre Addis Abeba y Dessie, en el noreste del país. En la primera se aprecia la degradación del suelo en el que el eucalipto se convirtió prácticamente en monocultivo. En la de abajo se ven algunas reses muertas, pero no por la falta de pasto, como podría parecer por su aspecto, sino porque fueron arrolladas por las lluvias que los suelos erosionados no son capaces de absorber.

Ganado muerto. Camino de Dessie (Etiopía)

lunes, 14 de diciembre de 2009

Alemayehu gana el Europeo de cross

¿Os acordáis de Alemayehu Bezabeh, el primer atleta etíope con pasaporte español?. Pues el domingo se convirtió, además, en el primer español que gana el Europeo de cross. Había corrido en los Juegos Olímpicos de Pekín con la camiseta española y además compitió con el mismísimo Kenenisa Bekele, en aquella final que disfrutamos a través de la pantalla gigante de Meskel, en el corazón de Addis Abeba.
Alemayehu, que como gustan contar en las crónicas llegó como un simpapeles más y vivió a la intemperie en un parque de Madrid mientras soñaba con ser atleta profesional y con la nacionalidad española, no tardó en darle a España el primer título. Pero tampoco tardó en surgir la polémica sobre si es o no un corredor español, si está bien que haya recibido el pasaporte por la vía rápida. De esto habla Antxon Blanco en su blog Correr x Correr.

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Alemaheyu nació y creció en Addis Abeba, donde vivió hasta que hace alrededor de tres años decidió viajar a España para poder cumplir su sueño de abrirse paso en la vida a través del atletismo. Es el sueño de miles de chavales de Etiopía, que quieren ser como alguno de sus héreos -Haile Gebreselassie, Kenenisa Bekele, Meseret Defar, Tirunesh Dibaba, Abebe Bikila- o al menos conseguir un visado para volar a Europa o Estados Unidos. En Addis Abeba es fácil encontrarlos corriendo entre el tráfico o fortaleciendo las piernas y ensanchando los pulmones en el alto del monte Entoto, a 3.000 metros de altitud, en el viejo hipódromo de Jan Meda o en la plaza Meskel. La foto de arriba la hicimos este verano en la confluencia de Meskel y la avenida Bole. Son las escaleras de acceso al Museo de Addis Abeba, un peculiar edificio en el que vivió un general de los tiempos del emperador Menelik II.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Un libro sobre la invasión italiana de Etiopía

Ediciones del Viento, la editorial coruñesa que dirige Eduardo Riestra, acaba de publicar otra rareza bibliográfica referida a Etiopía. Es el libro Etiopia, el conflicto italo-abisinio. El autor es Eduardo Ortega y Gasset (el hermano mayor del filósofo) y lo escribió tras la invasión de Abisinia por parte de las tropas de Mussolini. Es la misma editorial, por ejemplo, de Gente remota, de Evelyn Waugh, el relato de la coronación de Haile Selassie en 1930.

Esta es la ficha del libro de Ortega y Gasset que aparece en la web de Ediciones del Viento.

"Después de siete meses de resistencia abisinia, el 9 de mayo de 1936, las tropas italianas desfilaban, al fin, por Addis Abeba y en Roma la noticia se festejaba con la proclamación de un nuevo imperio: El rey de Italia, Victor Manuel III, era el nuevo emperador de Etiopía. La indignación que este atropello a la vieja nación africana causó al periodista y por entonces Fiscal General de la República, Eduardo Ortega y Gasset, le había llevado a publicar, unos meses antes, “Etiopía, el conflicto italo-abisinio”, este volumen que el lector tiene en sus manos. Su primera parte es una narración llena de colorido en la que se presenta una de las naciones más peculiares de África, cuyos orígenes se remontan al rey Salomón, y cuya religión —la copta de Alejandría— es la de los cristianos de los primeros siglos de nuestra Era. No obstante la segunda es un apasionado alegato contra el fascismo de Mussolini y una defensa a ultranza de la recién creada Sociedad de Naciones, que venía a dar forma a la utopía como hija de la Primera Guerra Mundial."

viernes, 27 de noviembre de 2009

Presentación del disco de VocalizAfrica



Llegamos por los pelos, pero no queremos dejar de contarlo por si alguien todavía puede ir. Mañana se presenta cerca de Segovia el disco que la asociación Amref grabó dentro del proyecto VocalizAfrica de lucha contra el sida. En el concierto, que es gratuito, actuarán algunos de los artistas africanos que participaron en el disco, según nos cuenta Patricia Falcón, una de las responsables de Amref. No estará Sileshi Demissie, que es la voz etíope que cantó para la iniciativa de la asociación sanitaria que trabaja en África y que, por cierto, hace unos días nombró embajador al periodista Manuel Campo Vidal.
El concierto empieza a las 9 de la noche en el Santana Hotel, a 8 kilómetros de Segovia.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Murió Manalemosh Dibo



Manalemosh Dibo, una de las intérpretes más conocidas de la canción popular etíope, murió la semana pasada en Sudáfrica. Allí se trasladó para seguir el tratamiento contra el cáncer que había iniciado en Addis Abeba. Manalemosh apareció hace unas semanas en un programa de televisión solicitando ayuda y finalmente viajó a Sudáfrica con el apoyo del magnate etíope-saudí Al Amoudi.

martes, 24 de noviembre de 2009

Colza etíope para los biocarburantes

Campesinos cerca de Kombolcha. Camino de Dessie (Etiopía)

Agricultores etíopes en tierras próximas a Dessie

Una investigación de científicos españoles y holandeses, con la participación de una gallega, ha descubierto que con la colza etíope se pueden obtener muy buenos rendimientos para la producción de bioetanol. La ventaja de esta planta sobre otros vegetales que se utilizan como biocombustibles parece ser que no entra en competencia con otros cultivos agrícolas destinados a la alimentación humana y animal. Otra ventaja es que puede cultivarse en tierras yermas y de baja productividad, según ensayos realizados en algunas zonas de España y en el sur de Francia.

Después de la polémica de hace algunos meses por la probable incidencia de los cultivos de biocarburantes en la disparatada subida de los precios de los alimentos –Etiopía, cómo no, pagó también en ese caso pecados ajenos- hay que ir con cuidado en este terreno. Mover los coches con carburantes más limpios y baratos no puede ser a costa del hambre de los que ya pasan hambre. Pero según los datos que han trascendido de esta nueva investigación, la colza etíope podría servir para mejorar la productividad del campo en un país en el que casi el 80% de la población vive de la agricultura de subsistencia.

Empresas chinas, indias, europeas y de los países árabes se están haciendo con grandes extensiones de tierra para realizar plantaciones en Etiopía. Para muchos es un proceso que acabará arruinando más a los agricultores locales, que no tienen capacidad de competir con las grandes compañías extranjeras, muy tecnificadas y con incentivos para explotar tierras a las que los etíopes del campo no tienen acceso. Europa, que apadrina la investigación sobre la colza etíope, debería dar los pasos para que la investigación científica tenga una aplicación práctica y sostenible en Etiopía. Por esa vía se podría ir modificando un modelo de cooperación con el Tercer Mundo que va de fracaso en fracaso.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Del súper a la comisaría (o casi)

Meskel con burro (Addis Abeba)


En la Plaza de Meskel, muy cerca de la entrada principal del hotel Ghion, hay un restaurante chino muy popular en Addis Abeba y el supermercado Hadya, en el que compramos agua y algunas provisiones de urgencia en nuestras primeras estancias en Addis Abeba. Leímos estos días en el Addis Fortune que la Agencia de la Vivienda del Gobierno ha dado un plazo de cincuenta días a los propietarios de los dos negocios para que desalojen los locales. La razón es que el Ministerio de la Mujer, que tiene sus oficinas en el mismo edificio tiene que ampliar sus dependencias y quiere utilizar los bajos.

En el restaurante, que lleva cincuenta años en Meskel, nunca hemos entrado, pero el súper ha sido el escenario de uno de los episodios del viaje del pasado verano. Al salir de allí estuvimos a punto de acabar en la comisaría del barrio. En ese supermercado le compramos algo de comida a Mohamed, un chaval que vive en la calle, en la zona del Estadio. Cometimos la imprudencia de sentarnos con él en una acera para que comiese los bocatas con tranquilidad y de hacernos una foto con él. Alguien que nos vio y nos lo reprochó se lo contó a la policía en cuanto pudo.

Cuando nos disponíamos a comprarle unas chanclas en alguno de los puestos de venta del barrio nos abordaron tres policías de uniforme y un comisario de paisano. Después de un pequeño tumulto y de una larga discusión en la que los policías se mostraban muy interesados por la protección de la imagen del menor nos dejaron marchar pero solo una vez que borramos las dos fotos en las que aparecía Mohamed.

Ah, mientras recorríamos las tiendas de la zona o cuando discutíamos con los policías a nuestra hija le robaron la billetera que llevaba en la mochila. Fue finalmente un día muy provechoso para nosotros, y no es una ironía.