martes, 2 de marzo de 2010

El Nani Building entra en funcionamiento

Nani Building, en Addis Abeba (Etiopía)

El Nani Building, el rascacielos de la Plaza Meskel, por fin va a servir para algo, según cuenta en su edición de hoy Addis Fortune. Cuando llegados a Addis Abeba en julio del 2005 aún había alguna grúa instalada, pero el edificio más alto de Addis ya estaba prácticamente terminado. Hasta hoy, con las obras rematadas desde entonces, permanece cerrado. La construcción, propiedad del magnate Mohammed Hussein Ali Al-Amoudi, tiene 22 plantas y costó cerca de 35 millones de dólares. El Nani es el símbolo de la nueva Etiopía, la que aspira a despegar, también la de los contrastes brutales, pero se había convertido en un doloroso homenaje al despilfarro.
La inactividad en el coloso dio pie a toda clase de especulaciones y leyendas. Una que escuchamos alguna vez es que el Gobierno había prohibido su ocupación, pese a las buenas relaciones que mantiene con el multimillonario etiope-saudí, porque una vez terminado se había dado cuenta de que desde lo más alto de la torre se podía tener en el punto de mira al presidente de la República, cuya residencia oficial está en el antiguo palacio de Haile Selassie, al otro lado de los jardines del Hotel Ghion.
En dos meses empezará a funcionar el edificio de oficinas. Pero quizás pronto deje de ser el techo de la ciudad. El Ayuntamiento autorizó hace varias semanas la construcción de otro antiguo proyecto del Al-Amoudi, conocido como las Torres Gemelas. Es un complejo que ocupará una amplia parcela en Arada (Piazza) y albergará oficinas, centro comercial, parking y apartamentos. Cada torre tendrá 32 platas. Y también se proyecta otro edificio similar cerca del Nani, en la plaza del Teatro Nacional, que albergará la nueva sede del Banco Comercial de Etiopía.