sábado, 7 de diciembre de 2013

Mandela tiene un lugar en Etiopía


Un lugar en el corazón de los etíopes, como en el del resto de los africanos. Fue un héroe para el mundo entero, un político y un activista singular, pero es una especie de mesías para cualquier persona que haya crecido en el continente negro. Por eso, y por su relación con el país, no es una frase vacía la que pronunció el primer ministro Hailemarian Desalegn con motivo de la muerte de Madiba: "Mandela tiene un lugar especial en Etiopía".
 Las memorias de Nelson Mandela recogen una frase suya, en un pasaje sobre Etiopía, que dice:. “Etiopía siempre tuvo un lugar  especial en mi imaginación, y la expectativa de visitar Etiopía me atraía mucho más que viajar a Francia, a Inglaterra o a América. Sentía que para mí sería como visitar mi propia génesis, desenterrar las raíces de aquello que me hizo un africano.Conocer al Emperador era para mí como estrecharle la mano a la Historia"
Pero Mandela no solo tenía en Etiopía sus raíces como hijo de África. También tuvo pasaporte etíope, el que utilizó durante su exilio en el país, donde vivió con el nombre de David Motsamayi. Mandela estaría en Etiopía en 1962 -momento al que corresponde la descrpción que hace de la ciudad y del régimen imperial en sus memorias-, poco antes de su regreso a Sudáfrica y su encarcelamiento durante 27 años. En Addis Abeba y Debre Zeyit participó en algunas sesiones de trabajo de la Unión Africana, y se dice también que recibió instrucción militar. Regresaría en 1991, poco después de salir de la cárcel.

Por cierto que estos días, además de estrenarse la película Mandela, el largo camino a la libertad, basado en sus propias memorias, también se estrena Plot for peace, un documental con trazas de thriller político basado en la historia de un empresario francés que fue decisivo para la liberación de Nelson Mandela. Esa película es de un director español que se llama Carlos Agulló, pero que no tiene nada que ver con el Carlos Agulló que anda por MamaEtiopía::