domingo, 12 de abril de 2015

La Universidad de Addis y la matanza de Garisa


Durante estos días en los que se habló, de manera más bien fugaz, de la matanza en la Universidad de Garisa, en Kiena, no han dejado de venirnos a la cabeza imágenes de la Universidad de Addis Abeba, del Campus central de Sidist Kilo, y de la gente que allí hemos conocido. Y con quienes hemos tenido ocasión de compartir algunos momentos en las aulas y en los jardines que un día fueron del Palacio de Haile Selasie.

Resulta inevitable volver a pensar sobre el diferente valor (y dolor) que le concedemos a los muertos. No es solo la distancia física es también la distancia emocional. Qué cerca nos sentimos de los dibujantes de Charlie Hebdo asesinado por el fanatismo en París y que lejos de los estudiantes de Garisa, víctimas del mismo fanatismo. Y nos da por pensar que mientras esto sea así, mientras no nos duelan lo mismo todos los muertos, mientras pensemos que los crímenes son menos crímenes cuando las víctimas están lejos física y emocionalmente de nosotros, la barbarie se seguirá abriendo paso en el mundo.

El campus de Addis, como otros recintos universitarios de todo el mundo, fue escenario de revueltas estudiantiles y germen de intentos de cambiar regímenes injustos. También de enfrentamientos producto de la intolerancia (como los que se produjeron en Addis entre estudiantes tigray y oromo pocos días antes de la primera vez que entramos en el campus) que por fortuna parecen episodios esporádicos. Y allí entró la policía para poner fin a la protesta por el decepcionante final de las elecciones del 2005.

No conocemos la Universidad de Garisa, pero nos podemos hacer una idea de que no debe ser muy diferente a la de Addis Abeba. Que, en definitiva y al margen de los medios de los que disponen, no se diferencia en casi nada de una universidad de Europa. Allí van cada día jóvenes con ansias de formarse y de forjar sociedades prósperas y libres.



1 comentario:

Marta Máster dijo...

Hola: tienes razón que parece que hay muertes de primera y de segunda... son injustificables todas.... seguimos en contacto