viernes, 18 de enero de 2008

Ni un enfermo de sida sin tratamiento



Ese es el objetivo del Gobierno de Etiopía para el año 2010. Que el cien por ciento de las personas afectadas por el VIH puedan acceder a tratamientos médicos gratuitos. Las cifras oficiales dicen que el año pasado recibieron retrovirales un tercio de los enfermos, pero el número de personas afectadas no es seguro en un país aún con carencias estructurales y administrativas, sobre todo en las áreas rurales. Las autoridades sanitarias hablan de 1,5 millones de infectados, pero otros organismos internacionales elevan la cifra hasta los 2,8 millones.
Lo cierto es que el país afronta una durísima realidad desde que a mediados de los 80 se diagnosticase el primer caso. Hace ya tiempo que existen programas en marcha para hacer frente a la epidemia, desde muy diversos frente. Dos enormes vallas publicitarias dominaban la céntrica plaza Meskel de Addis Abeba en nuestro último viaje. Uno era de las líneas aéreas de Etiopía y el otro de una campaña de prevención del sida. Hay movimientos ciudanos, voluntarios, médicos y cooperantes internacionales dedicados a ello. Breaking the silence es el título de un documental de Dorothy Fadiman en el que los propicos enfermos rompen el muro del silencio y, a riesgo de ser estigmatizados, cuentan su situación. La misma cineasta norteamericana filmó From risk to action (Del riesgo a la acción), reportaje en el que se centra en las mujer como principales víctimas de la situación. Hay campañas en las escuelas. Los niños (en muchos casos hacinados por decenas en aulas porque el cuadro de profesores ha sido diezmado por el mal), escuhan charlas sobre la prevención. Y representan obras de teatro sobre los orígenes, las formas de contagio y las consecuencias del sida en lo que muchas veces es la representación de su propia historia familia. Incluso hay series de televisión muy populares (lo que nosotros llamamos culebrones y ellos denominan dramas), en los que el sida está presente. También hay campañas a medio camino entre la solidaridad y el marketing, como la que contamos aquí de la empresa que está distribuyendo condones con sabor a café.

Nota: El vídeo con el que ilustramos este comentario cuenta la historia de Frie Aregaw, una joven de 22 años, la mayor de una familia de diez hermanos que vive con 30 dólares al mes. Colabora con la Organización de los Servicios Sociales en la prevención del sida.

3 comentarios:

kaktus dijo...

Leo el artículo al que hacéis referencia y no tengo ni la más remota idea de de qué país están hablando. Desde luego, no de Etiopía. ¿Un tercio de la población recibiendo antirretrovirales? ¿Dentro de dos años el 80 por ciento de madres seropositivas recibiendo medicinas?
Ojalá fuera verdad. Pero no lo es.
Respecto a la concienciación: hay un montón de información (en la capital sobre todo), pero todavía hay muy poca conciencia "real".
Sigo con asiduidad vuestro blog. He vivido tres años en Etiopía. Si queréis saber algo más de mi experiencia allá, aquí podéis leer algo:
http://picandopuertas.blogspot.com/search/label/Un%20Kaktus%20en%20%C3%81frika

Un saludo y enhorabuena por el blog.

kaktus dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
kaktus dijo...

Gracias por la visita. Para responder a las preguntas que me hacéis, mandadme vuestra dirección de mail a kaktuslinda@gmail.com

Un saludo.