domingo, 8 de agosto de 2010

Congreso sobre eucaliptos en Addis Abeba

Mujeres en Addis Abeba (1)

Galicia y Etiopía comparten algunas cosas. Entre ellas los bosques de eucaliptos. Pues bien, el próximo mes de septiembre,los días 15, 16 y 17, se celebra en Addis Abeba un congreso sobre esta especie arbórea, en el que se analizarán aspectos como los aprovechamientos de la madera, la regeneración de los suelos, la mejora genética, la influencia de las plantaciones en la vida de la gente.
La iniciativa está relacionada con el proyecto Eucaliptos Solidarios, en la que participa desde hace años la Oficina de Cooperación de la Universidad Politécnica de Madrid. Pero dejadnos presumir de amigos: una persona clave en este congreso es Wubalem Tadesse, ingeniero forestal y director del Instituto Etíope de Investigaciones Agrarias (EIAR). El congreso contará con el apoyo financiero de la empresa Ence, tan vinculada a Galicia, y que viene prestando su apoyo a Eucaliptos Solidarios con los conocimientos relacionados con la mejora genética. Quién sabe si esta colaboración de Ence sirve para que en el futuro inversiones forestales e industriales del grupo en Etiopía contribuyan al desarrollo económico del país.
Precisamente en la mejora genética de los eucaliptos que mejor se adaptan a las Tierras Altas de Etiopía -los mismos que se dan en Galicia- están trabajando Paula Guzmán y Roberto Salomón, dos jóvenes investigadores del Grupo de Apoyo al Desarrollo Forestal, de la Universidad Politécnica de Madrid, que dirige Luis Gil. A Laura y Solomón nos los presentó Wubalem el último día de nuestra última estancia en Addis, justo cuando ellos llegaban para continuar con su trabajo de campo.
El eucalipto es fundamental en la vida diaria de mucha gente de Etiopia, entre otras razones porque es el combustible principal de muchas familias y fuente de ingresos para personas que venden la madera (en la foto, una mujer baja cargada del monte Entoto), pero se pretende que su explotación racional sirva además para un desarrollo rural sostenible y para la regeneración de los suelos, muy degradados en algunas zonas empobrecidas del país.