sábado, 28 de mayo de 2011

HAY QUE AMARSE...

Hay que amarse mucho, no solo quererse, para decidir casarse por el rito tradicional de la Iglesia etíope ortodoxa y estar muy seguro del futuro de ese amor, porque los que lo hacen se comprometen a no separarse jamás aunque la muerte se lleve a uno de ellos, ya que el que se queda en tierra no podrá volver a tener pareja y menos contraer nupcias...eso es amor ¿o demostración del amor?. A pesar de que disfruto de una relación de más de 30 años con la misma persona me daría "vértigo" comprometerme de por vida...con las vueltas que da.
Son pocas las parejas que optan por este rito pero en cada viaje siempre presenciamos alguna boda de estas y siempre pregunto a todos-as los etíopes que conozco qué boda eligieron y por ahora todos-as me contestan ¡¡buuufffff no, yo sí me puedo divorciar y volverme a casar!!. Desde aquí mi deseo de una buena convivencia a estas parejas que están tan seguras de su futuro... que Cupido no les abandone.