lunes, 17 de diciembre de 2007

Adopciones: no más confusión

El escándalo de Arca de Zoé, la denuncia contra Gil Lossada, el espectáculo rosa y deplorable en torno a los hijos y la madre de la hija de Angelina Jolie, las denuncias del padre del hijo de Madonna, el de Malawi. Suceden cosas (o no suceden, pero parece que suceden) que nos irritan. Nos apuntan como delincuentes o cómplices de criminales. Estamos en la picota porque hemos adoptado a nuestros hijos en África.
La última puntada la da hoy el diario El País, con el reportaje que titula Niños arrancados de Etiopía. No decimos, ni mucho menos, que el reportaje tenga esa intención, pero de la denuncia del caso particular a la generalización hay un salto pequeño. Se está acuñando la creencia de que los niños se compran, que todos los niños que vienen de los países pobres estuvieron en venta. Y debemos plantarnos, porque no es cierto.
Pero, seamos sinceros con nosotros mismos, ¿estamos en condiciones de afirmar que todos los casos son limpios y legales? No. Sabemos que hemos seguido un tedioso y largo proceso administrativo que duró meses. Sabemos que hemos hecho las cosas tal como la Administración nos dice que manda la ley. Sabemos que hay una sentencia que dice que nuestra adopción es legal. Pero hay lagunas, hay momentos en los que perdemos la línea del camino. Perdemos el control sobre lo que sucedió en un momento determinado en Etiopía e incluso aquí, porque en un proceso tan reglamentado y garantista hay un momento en el que la Administración desaparece.
En ese reportaje alguien denuncia “demasiada presión sobre los orfanatos y las familias pobres para que den los niños en adopción”. Cada año salen 2.000 niños de Etiopía y España es uno de los destinos mayoritarios. ¿Es posible que exista esa presión en un lugar con decenas de miles de huérfanos? Pues puede ser. No lo sabemos. Y puede que ante una situación así surjan los aprovechados, los que quieren sacar tajada del deseo de los faranyis de ser padres. ¿Qué hacemos nosotros, padres adoptantes, ante esta corriente de opinión que se está generando? En primer lugar, proteger a nuestros hijos de un batiburrillo despiadado en el que se mezclan sospechas, falsedades y certezas. Y exigir que haya la máxima transparencia y rigor en los procesos de adopción para evitar especulaciones. Si hay casos de corrupción, que se denuncien. Si hay sospechas, que se extremen los controles. Si la ley es difusa y ambigua, que se cambie la ley. Pero, por favor, pongamos fin a la confusión que se está empezando a crear.

4 comentarios:

Kaktus dijo...

Completamente de acuerdo con ustedes (y no soy parte "interesada" en el asunto).

El reportaje me pareció bastante simplón y generalista. Sin aportar pruebas de ningún tipo, generalizaba que daba susto.

No dudo que pueda haber casos puntuales de corrupción en la cadena pero el hecho es que, como ustedes bien dicen, los orfanatos de Etiopía (y de otros países) están llenos.

Provecho para darles mi más sincera enhorabuena por su blog.

Bego dijo...

Totalmente de acuerdo. Ahora "está de moda" la adopción internacional y venga a sacar artículos, programas de tv, etc.. sin ningún rigor. Leyendo el artículo, describe un correveidile sin ninguna acusación ante las autoridades ni sentencia. Eso no es una noticia, sino que alguien dijo que a otro le paso....
Recuerdo que un caso así pasó en China y la noticia era con nombre y apellidos del orfelinato que incurrió en el delito y con sus responsables en la carcel acusados por el gobierno chino. Por favor, un poco de información y periodismo de verdad y dejémonos de Salsas Rosas en El Pais si quiere seguir llamándose periódico y no tabloide.

Un saludo,

Bego

Anónimo dijo...

Hola Ankami, soy Pilar de la Peña de radiocable.com. Nos gustaría contactar contigo para hacerte una pequeña entrevista por telefono para comentar uno de tus post. No he visto email en tu web asi que espero que veas este comentario.

Si te interesa, puedes escribirme a pilar@radiocable.com

Li dijo...

Hola. Me llamo Lídia, de Barcelona. Hace mucho tiempo que quiero adoptar un pequeño de Etiopia, bueno en realidad de cualquier país, de cualquier lugar donde haya un niño que me necesite. Justo hoy he leido el artículo de El País y tengo un nudo en el estómago. ¿he de sentirme como una delincuente por querer adoptar? ¿Acaso la niña o niño que sea mi hijo será arrancado de su família? Realmente juegan con unos temas demasiado complicados para hacer demagógia. Gracias por tu post.